Buscadora de la vida
Deja fluir
Agüita salada
Chamána de si misma
Buscadora que sale por el mundo a beber experiencias,
A probar en lugares diferentes
Los maestros aparecen
y en cada lugar deja algo
Huele
Suelta fácilmente
lo que no necesita
Y en este tomar y soltar en cada lugar
Deja huellas y entrega
Va por los caminos donde le vibra
La música y el corazón
Relatos varios de vida, de allá y de mas acá.Acontecimientos.Promoción de talleres vivenciales gestálticos, para mujeres, docentes, padres, familias, organizaciones y empresas.Información acerca de eventos y encuentros gestálticos, y otros también...
sábado, 31 de diciembre de 2016
sábado, 5 de noviembre de 2016
De como casi todas las cosas no son lo que parecen
Hay un trabajo para hacer.
Buscar incansablemente hasta encontrar
en lo oscuro, en la panza de la tierra
con una luz en el casco
y con herramientas que ayuden a escarbar,
rascar, tomar y seleccionar lo que sirve y lo que no
hay un trabajo para hacer
en el útero de la tierra
con las manos y la cara manchada
con carbón color verde aprendizaje
hasta encontrar "ese" tesoro
y no "todos" los tesoros.
Y es algo casi imperceptible
ademas
que se manifiesta de maneras extrañas
nuevas
Con lunas y soles para amamantar
con tibieza que el alma encienda
con lobos para conocer
Hay un trabajo para hacer
Y aunque no parezca
acunar lo oscuro
para disfrutar el sol
domingo, 25 de septiembre de 2016
Pulso Fucsia
Pensó que el miedo se quedaba para siempre. Pensó también que no era capaz. Ella simplemente se llenaba de palabras que la acompañaban en la fuga constante de ser.
Pensó también que el dolor era insoportable y los rojos y naranjas que aparecieron en aquella prisión le trajeron la oportunidad de cerrar los ojos, sentir y dejar que venga.
El camino es hacia adentro le decían, y ella escuchó.
Un día pensó en verde y danzó con las raíces de lo que aún no había descubierto. Buceó en el azul profundo de lo que no sabía que sentía y el alma se abrió a recibir el amor que acompaña el dolor.
También, un día, el amarillo soltó destellos de luz en la cueva de sus pensamientos y el placer de atravesar le trajo un nuevo lugar; donde la libertad no es hacer lo que se quiere, sino elegir cuándo y cómo ir al encuentro de sí misma y hacerlo.
Pensó que luego de parir volvería a ser la misma. Pensó que le gustarían las mismas cosas y pensó que tenía que volver a esos lugares.
El amor, el miedo y el dolor le trajeron aprendizajes celestes. Se convirtieron en maestros violetas y en compañeros de búsqueda en el laberinto de la incertidumbre.
Bailar, ahora, es para ella un nuevo lugar.
Pensó que era un amor como todos. Y la panza y la danza multicolor le trajeron la locura del cuerpo a disposición, de la loba que defiende, cuida y protege a su cría, del placer de la entrega.
Y supo, ella, que ese amor que nació del amor, del miedo y del dolor no tiene tiempo, no tiene, espacio y no tiene fin.
Y también un día, cuando los primeros pasos y la primeras palabras inauguraron un dialogo intenso con el dejar ser, pensó en fucsia. Y entonces como si se tratara de lo inevitable otra vez, sintió la necesidad de estar sola y la culpa oscura se convirtió en una anciana sabia.
Y supo que ir y venir, que entrar y salir, que tomar y soltar es la danza eterna más antigua con la que pulsa el universo.
miércoles, 14 de septiembre de 2016
entre-tejer
donde la transformación se hace hilo
donde la lana se hace letra
Tejer mis bordes y mis adentros
como una danza que trae y lleva.
Tejer tensiones y tiranteces
como hilos necesarios para sostener
Tejer un limite claro y firme
como un si y un no que se deslizan sin esfuerzo
Tejer la expansión hacia afuera
como un regalo de adentro
jueves, 11 de agosto de 2016
Encontrar, aceptar, entregar
*Reconocer nuestros dones, asumirlos y entregarlos
El asombro como estadía sutil y silenciosa de la novedad
la novedad como un hilo de Ariadna que viene de lejos a integrar
el integrar como arquear el lomo y sacudirse la telaraña
la telaraña como una red visible o no, que sostiene, protege y une
El asombro une lo que viene siendo y lo que está emergiendo
pleno de colores
lunes, 1 de agosto de 2016
Que algo me pase
Amaneció como un día cualquiera, como todos los días
y aún no sabía que éste era el día fuera del tiempo.
El día fuera del tiempo pareciera ser igual a los demás,
pareciera salir el sol, pareciera que los autos arrancan, pareciera que las personas salen a caminar.
Pero hay un misterio. Un bello y desconocido misterio.
En el día fuera del tiempo las personas se asoman al mundo sintiendo.
Si, sintiendo. Y esto también parece que es algo que sucede todos los días.
Pero asomarse al mundo sintiendo el corazón vibrar, sintiendo las piernas moverse, sintiendo los pies sobre la tierra
no, no sucede todo los días.
En el día fuera del tiempo, sentir apremia.
Sentir y hacer se unen en una danza sagrada sutil y casi imperceptible.
Digamos que el día fuera del tiempo es una oportunidad de soltar,
de revisar las maneras arraigadas
de encontrarse con lo que todos los días nos llega, nos atraviesa y nos conecta con los demás.
El día fuera del tiempo es quizá un estado al que ir a buscar, un reconectar primario.
El día fuera del tiempo es un momento, es un espacio abierto a la reconciliación
es un portal mágico donde todo pasa .
Dejarse tocar por lo mágico de ese momento fuera del tiempo conlleva un instante de cora-je y una fuerza del cora-zon
Aún con la fuerza de lo inevitable en el día fuera del tiempo, muchas personas no dejan que algo les pase.
y esconden los sentires nuevos en cajitas muy conocidas
Ah, esto es igual a lo que me pasó la otra vez. No pasa nada
Ah, esto es miedo
Ah esto es...
y así indefinidamente
¿y si el día fuera del tiempo trae algo totalmente nuevo?
algo aún no sentido nunca
algo aún no nombrado nunca
nuevas sensaciones
sin cajitas donde esconder y guardar
Y el día fuera del tiempo entonces me trae una pregunta
una novedad, una sorpresa
una secreta alegria
y lo dejan ser..
¿a ver?
...
y entonces una vez tuve un sueño
"Suspender el tiempo..." (2/10/13)
Estoy en una calle con un grupo de personas que no conozco. Cerramos todos los ojos. Estamos en círculo. Nos piden que imaginemos que estamos en el centro de la tierra, en el útero de la tierra. Yo me siento rodeada de mucha calidez, marrón, tibio y redondo; siento latidos.
Nos piden que abramos los ojos. Cuando lo hacemos, nos damos cuenta que el tiempo no pasó. Cuando comenzó el trabajo eran las 15.35 ahora que abrimos los ojos sigue siendo la misma hora.
jueves, 21 de julio de 2016
Hoy
Apasionada
verdadera
comprometida
actualizar para comenzar a confiar
actualizar para encontrarme de nuevo con lo que niego de mi
una mano en mi panza y la otra en el sacro
un espacio que contiene la sabiduría que olvido
una cuenco amoroso de comprensión y aceptación
lunes, 25 de abril de 2016
Me Veo
Me veo. Bailo en un bosque entre árboles y flores, besada por una lluvia pretenciosa. Mi vientre, lleno de espacio, huele e intuye que el movimiento que comenzó cuando nací está tocando algo profundo y primordial.
Me veo. Rodeada y acompañada de otras mujeres con vestidos blancos volátiles, con coronas de flores en la cabeza y nuestros úteros cual cuencos ardientes giran en un rojo intenso y rítmico.
Me veo. Mi cuerpo gira, lleno de espacio. Siento que este pedazo de cielo o infierno que vivo, este aquí y ahora es justo lo que necesito para evolucionar y configura los más maravilloso de mi ser.
Me veo. Estoy tocando algo de lo esencial. La música acuna mis miedos y los tranquiliza. Respiro, respiro..
Me veo. Llego al fondo de mis emociones y entre mis manos una gema blanca, luminosa respira conmigo al ritmo de mi corazón pulsante.
Me veo. Todos mis caminos me trajeron hasta acá. Otras manos se me unen y avanzamos por las arterias y las venas del paisaje, danzando un canto común.
Me veo.
martes, 22 de marzo de 2016
A veces teje mandalas
Está, como siempre, sentada y esperando algo, pareciera.
Adentro sus partes danzan en infinitas formas. Parece que solo está sin hacer nada, sin embargo la danza la habita y la lleva de viaje.
En este viaje atemporal a veces baila respirando y a veces sus pensamientos saltan como monos de rama en rama.
Dicen, que respirar es el primer y más pequeño movimiento rítmico de nuestro ser.
Aun así, las dudas y los apuros la asaltan en preguntas ¿está bien esto que hago? ¿Debería estar haciendo otra cosa? ¿Debería moverme más?
Y a veces teje mandalas. Mezcla los colores, los combina y los enlaza en formas que emergen por si solas como si también hubieran estado ahí esperando por salir.
¿Quizá es eso no? Dice un pensa-mono- quizá, estoy esperando emerger. Porque no es que no hago nada ¿eh? Hago la comida, cuido a mi hijo, hago las compras, pienso proyectos…
Los pensa-monos, tienen la manía de meterse cuando ella teje mandalas, y cuando esto pasa el baile de su respiración cambia de ritmo.
Ella siente que algo, que aún no tiene forma, ni tiempo, ni espacio, está allí esperando. No, agazapado no –otro pensa-mono- no, no tiene miedo, ni está alerta. Está esperando.
Y en eso el mandala le pide violeta y se enlaza suavemente en una estrella de ocho puntas. Y ahora la respiración se vuelve calma otra vez.
No, ella no sabe qué está esperando. Huele, intuye que el movimiento primordial que comenzó cuando nació está tocando algo de lo esencial después de mucho andar caminos más errantes, más encandilados y menos vibrantes.
Si, ella sabe que esos caminos la trajeron hasta acá.
-Uh, pero dale! Tiene que ser algo importante lo que hagas, que tenga reconocimiento, que te aplaudan por eso y que además ganes plata. Y los pensa-monos saltarines se siguen colando por el mandala.
Ella ya está acostumbrada, sabe que están ahí, atrás de los grandes “deberías” y “tengo que” tan aprendidos en su infancia y adolescencia
Y a veces, solo a veces, ella se da cuenta que necesitan un espacio, ser escuchados y entonces se calman.
-Shh, más despacio chicos; vengan, vengan acá en el amarillo hay un lugar para Uds., tengan mucho cuidado de no enredarse.
La forma que va tomando el hilado la sorprende, el corazón le sonríe al sentido de todas esas partes hechas Uno.
Y así, como su mandala encontró la forma, el espacio que lo habita y los colores con los que vibra, ella teje su forma, su espacio y la música con la que baila.
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